Ultrasonidos

Los ultrasonidos son unas ondas mecánicas que tienen una frecuencia mayor a la que escucha el ser humano. En fisioterapia se aplican en el paciente mediante un aparato generador de ultrasonidos y aplicando un gel conductor para conseguir propagarlos y conseguir una vibración. Con esta vibración se produce un movimiento circular en la profundidad de los tejidos, generando en ellos el aumento de temperatura. Sin embargo, en la profundidad de los tejidos corporales existen escasos o casi nulos receptores de calor, motivo por el cual este aumento de la temperatura producido por los ultrasonidos no es percibido por el paciente.

En nuestro Centro de Fisioterapia contamos con ultrasonidos tanto de 1 Mhz como de 3 Mhz para así poder tratar tanto las estructuras más superficiales como pueden ser cicatrices como las más profundas a nivel muscular.

Ultrasonidos
Ultrasonidos

Los ultrasonidos producen dos acciones:

    1    Acción térmica: la energía de los ultrasonidos la absorben los tejidos y se transforma en calor, aumentando la temperatura de la zona tratada.

    2    Acción mecánica: se produce una vibración que somete a los tejidos a unos movimientos rítmicos produciendo un micromasaje celular.

Como consecuencia de las dos acciones, se consiguen una serie de efectos biológicos  como son:

    •    Vasodilatación de la zona con aumento del flujo sanguíneo.

    •    Aumento del metabolismo local, estimulando la capacidad del cuerpo a regenerar los tejidos y las funciones celulares.

   •   Aumento de la flexibilidad de los tejidos, disminuyendo así la rigidez de las articulaciones y de las contracturas y produciendo un efecto antiálgico y espasmolítico.

Ultrasonidos en Zaragoza
Ultrasonidos en Zaragoza

Son múltiples la afecciones que podemos tratar con los ultrasonidos, entre ellas dolores artrósicos, distensiones, espasmos musculares. También están indicados en tratamientos antiálgicos de los puntos gatillo del síndrome miofacial. En lesiones deportivas, son útiles en los síndromes de sobrecarga, sobre todo en la del tendón de Aquiles y el rotuliano.

Por su acción fibrinolítica, los ultrasonidos también se utilizan en las cicatrices retráctiles y en los primeros estadios de la retracción palmar de Dupuytren. También se utilizan para liberar adherencias y para disminuir los síntomas de una plica sinovial inflamada en la rodilla.

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